En los últimos días,
las ciudades peruanas de Espinar (Cusco) y Cajamarca, son escenarios de
conflictos sociales que enfrentan a las comunidades andinas contra la gran
minería. En Espinar, tras diez días de huelga general indefinida, el saldo no
puede ser más nefasto: dos personas
muertas y cientos de heridas y detenidas. En Cajamarca, el pueblo inició el
31 de mayo una huelga regional indefinida, signada por la presencia de fuerzas militares
y policiales y el temor a una violenta represión. Las medidas de lucha en ambas
zonas de los andes peruanos, reclaman el respeto a los derechos humanos, a la
madre tierra y a la decisión de los pueblos sobre su propio destino. Ambas
poblaciones son zonas de explotación minera y las operadoras son grandes
multinacionales que vienen operando desde hace...