
El viejo Ike –que era el apodo del general de 5 estrellas, Dwight D. Eisenhower– lo dijo muy claro en 1961, cuando estaba terminando su mandato de ocho años como presidente de los Estados Unidos.Eisenhower advirtió que el creciente poder del complejo militar industrial norteamericano, que aumentó enormemente durante la Segunda Guerra Mundial y siguió magnificándose con la de Corea, amenazaba con secuestrar la democracia estadounidense.Él, general en jefe de las tropas norteamericanas que intervinieron en la guerra contra el nazifascismo, estaba diciendo la verdad, y podía decirla sin temor a despertar la menor sospecha. El viejo Ike era un hombre...